Aprender a aprender idiomas

Una de mis pasiones es aprender idiomas. Aunque de forma fluida solo hablo español e inglés, también tengo conocimientos a nivel intermedio de japonés y de sueco, y me he adentrado a aprender lo básico de otros varios idiomas.
A lo largo de los años, he investigado cómo otras personas en el internet, muchas de ellas políglotas, aprenden idiomas, y me he dado cuenta de que hay varios aspectos fundamentales a tomar en cuenta para aprenderlos de forma eficiente y natural. Se podría decir que, para aprender bien un idioma, hay que aprender a aprender un idioma.
Según lo que he internalizado durante este tiempo, hay cuatro puntos que son importantes a la hora de aprender un idioma: Metas, inmersión, repetición espaciada y constancia. A continuación explicaré cada una de estos:
Metas
Antes de comenzar a aprender un idioma, hay que tener clara la finalidad para la cuál se quiere aprender dicho idioma. Esto es importante por el simple hecho de que los idiomas no son habilidades singulares, sino un conjunto de cuatro habilidades, las cuales se pueden dominar a distintos niveles. Estas habilidades son: Habla, comprensión auditiva, escritura y comprensión lectora.
Es perfectamente posible saber leer un idioma y no comprender el idioma de forma oral, o ser muy bueno escribiendo pero ser un desastre hablando. Es común que hablantes pasivos de un idioma —esto es, por ejemplo, hijos de extranjeros que solo aprenden un idioma por escucharlo de los padres—, entiendan el idioma cuando sus padres les hablan, pero solo son capaces de hablarlo a un nivel básico, o incluso nulo, y tampoco son capaces de leerlo.
Este tipo de situaciones ponen en evidencia que conocer la finalidad por la cual uno quiere aprender un idioma es fundamental a la hora de saber cuál de estas cuatro habilidades priorizar.
Además, existe vocabulario o incluso formas gramaticales que son utilizadas en situaciones específicas, por lo que no es lo mismo aprender un idioma para uso laboral que aprenderlo para la vida cotidiana, o para estudiar, o para consumir contenido audiovisual.
Por ejemplo, yo uso el japonés mayoritariamente para leer manga, ver anime y jugar videojuegos, por lo que no doy prioridad al habla ni a la escritura, sino a la comprensión auditiva y lectora, que es lo que se necesita para consumir dicho contenido. El vocabulario que aprendo, además, lo priorizo para este uso, por lo que me es más familiar vocabulario relacionado a la fantasía que a la vida cotidiana.
Inmersión
La inmersión lingüística se refiere a toda exposición, principalmente como receptor, a un idioma. Es fundamental para aprender un idioma porque es lo que garantiza que realmente internalicemos el uso correcto de distintas las formas gramaticales, vocabulario, e incluso fonología del idioma. De hecho, los niños aprenden idiomas mediante miles de horas de inmersión, y esto, a contrario de lo que se piensa, no funciona distinto en los adultos.
Cuando alguien habla un idioma de forma nativa, y alguien no nativo comete un error gramatical, de pronunciación, o de vocabulario, la razón por la que al hablante nativo “le suena mal” es porque ha sido expuesto al idioma por decenas, o incluso cientos de miles de horas. Esto garantiza que se hayan escuchado los patrones más comunes de habla de forma repetida, una y otra vez, miles y miles de veces. Por lo cual, aunque no se comprenda el trasfondo de la gramática, la fonología o la etimología de las palabras, se tiene una noción perfecta de cuándo estos aspectos se utilizan de forma correcta y cuándo de forma incorrecta.
Es por esto que, aunque parezca sorprendente, el estudio de la gramática o de vocabulario realmente no es estrictamente necesario para aprender bien un idioma. Porque todas estas intuiciones se obtienen mediante el reconocimiento de patrones tras haberlos percibido de forma repetida.
Ahora, es importante que el material con el que el estudiante de un idioma se exponga le sea de interés, y que le ponga la mayor atención posible. De lo contrario, el estudiante se cansará y será una literal tortura pasar horas escuchando o leyendo sobre un tema que no le interesa. Mantener la motivación es un factor esencial en la constancia para efectuar la mayor cantidad de inmersión posible a largo plazo.
La inmersión no solo se limita a la escucha y lectura pasiva. Si la prioridad es desarrollar el habla, esta también debe practicarse, preferiblemente con hablantes nativos del idioma que se desea aprender. Sin embargo, antes de empezar hablar, es importante haberse expuesto de forma pasiva al idioma por muchas horas, para poder tener intuición de la pronunciación correcta, del vocabulario más común, y de las formas gramaticales básicas. De lo contrario, el estudiante aprenderá a hablar con errores, los cuales una vez convertidos en hábitos, serán más difíciles de corregir. Esto pasa frecuentemente con estudiantes que aprenden un idioma mediante clases sin la suficiente inmersión, quienes suelen tener peor pronunciación, incluso después de años de inmersión posterior en el idioma, que personas que se expusieron al idioma desde que comenzaron a estudiarlo.
Repetición espaciada
Este es un concepto que conocí investigando cómo otras personas en el internet aprenden idiomas, pero que es fundamental. La repetición espaciada consiste en la exposición a un mismo input en espacios de tiempo cada vez mayores, hasta que el mismo se aprende. La repetición espaciada es la forma en que los humanos aprendemos no solo idiomas, sino realmente cualquier otro tipo de habilidad.
Existen aplicaciones dedicadas a forzar la repetición espaciada de forma artificial, de las cuáles la más famosa es Anki. Esta aplicación consiste en mostrarte tarjetas todos los días, las cuáles apruebas o rechazas dependiendo de si ya sabes el significado de la palabra u oración que te muestra. De rechazarla, la tarjeta vuelve a aparecer hasta que la aceptas, y siguiendo esto, una vez aprobada, la tarjeta vuelve a aparecer al día siguiente. Cuantas más veces consecutivas es aceptada la tarjeta a lo largo de los días, esta aparece en intérvalos de tiempo cada vez mayores hasta que “se aprende”.
Personalmente yo no utilizo aplicaciones de repetición espaciada porque los repasos me aburren y me desmotivan. Considero que el consumir contenido de forma frecuente, sobre todo si abarca el mismo tema o es del mismo autor por mucho tiempo es suficiente, ya que las mismas palabras, conceptos y oraciones se repetirán de forma espaciada. Por decirlo de una manera, al estar expuesto a un idioma de forma constante, se está expuesto a la repetición espaciada de forma natural.
Constancia
La constancia es fundamental para aprender un idioma, especialmente por la repetición espaciada, pero también por algo muy lógico: aprender un idioma a nivel avanzado requiere de miles de horas, y si no se es constante, simplemente no se llegará al número de horas de exposición necesarias para dominar el idioma.
Además, si no se es constante, las horas aplicadas a estudiar el idioma serán menos eficientes, ya que si se deja de estudiar por un tiempo prolongado, uno empezará a olvidar y se verá forzado a reaprender.
Por eso la constancia va de la mano con la motivación. Si no hay motivación, es prácticamente imposible ser constante.
Pasos que doy cuando quiero aprender un idioma
Personalmente, para mí, la forma más lógica y efectiva para aprender un idioma es siguiendo los pasos que enunciaré a continuación. Obviamente, estos pueden adaptarse según las metas del estudiante, pero espero que puedan seguir de guía en el aprendizaje.
1. Aprender la fonología y el alfabeto:
Los fonemas son las unidades más pequeñas en la que se puede dividir el sonido de un idioma. Es muy importante reconocer desde el mismo comienzo, los distintos fonemas y reglas fonéticas de un idioma. Esto es fundamental para entender el idioma hablado, y para hablarlo de forma correcta en un futuro. Es importante destacar que a este punto lo importante no es poder reproducir los distintos sonidos, sino simplemente ser capaz de reconocerlos.
En idiomas como el mandarín, es importante reconocer desde el comienzo los distintos tonos, y en idiomas como el sueco, es importante aprender los sonidos que producen las distintas vocales. Cada idioma tiene sus particularidades fonológicas, y el estar consciente de su existencia y ser capaz de reconocerlas, se hace más fácil el aprendizaje.
En cuanto al alfabeto, si es un alfabeto ya conocido por el estudiante, como el alfabeto latino, es importante conocer los sonidos que producen las distintas letras, tanto separadas, como juntas. Si el alfabeto es desconocido, es importante aprender este lo más pronto posible para ser capaz de leer de forma relativamente fluida, por más que no se entienda el contenido de la lectura, y así empezar a reconocer patrones y palabras en su forma escrita.
Si el idioma escrito es muy complejo, como lo es el japonés o el chino, es suficiente comenzar con aprender los silabarios fonéticos, en el caso del japonés, o los sistemas de transliteración chinos como el pinyin. Los caracteres chinos se pueden aprender en pasos posteriores, pero aún así es bueno adentrarse en iniciar su reconocimiento en etapas tempranas.
2. Aprender conceptos básicos de gramática y particularidades del idioma:
Una vez uno es capaz de reconocer los sonidos de un idioma y capaz de leer, se puede adentrar en estudiar algo de la gramática y de las particularidades del idioma. No es importante hacer esto con el fin de dominar la gramática desde el comienzo, ni de entenderla en profundidad, sino con el simple objetivo de ser capaz de distinguir distintas características de la gramática.
Por ejemplo, es importante saber si el idioma que se estudia tiene género y número, cómo se forma el plural, cuántas conjugaciones hay, si se utilizan partículas, si se utilizan artículos, si existen declinaciones, el orden gramatical de las oraciones simples, etc. Una vez obtenida esta información, será más fácil reconocer patrones a la hora de exponerse al idioma.
3. Comenzar con la inmersión:
Al conocer las particularidades del idioma, se puede comenzar con la inmersión. Es recomendable que el material inmersivo, de ser audiovisual, tenga subtítulos en el mismo idioma, ya que así se reconocerán las palabras tanto en forma escrita como en forma hablada. Es preferible que el material sea de interés para el estudiante, de lo contrario será muy desmotivante.
Si se empieza con material simple, es mejor, de lo contrario será muy frustrante no ser capaz de entender nada. Canales de YouTube como Easy Languages, o videos que repiten oraciones constantemente son muy útiles al comienzo. Una vez estando expuesto al idioma, la idea es buscar las palabras o conceptos que más se repitan, para así adquirir un vocabulario básico. Al percibir las palabras en su contexto, deja de ser importante buscar largas definiciones de diccionario. Si no se entiende el significado o uso de una palabra en un caso determinado, es mejor ignorarlo y seguir adelante, ya que una vez se haya visto esta palabra en contexto numerosas veces, la persona será capaz de internalizarlo eventualmente. La inmersión al principio debe realizarse con la mayor atención posible.
Durante la inmersión, es importante, no solo prestar atención a las palabras, sino a cómo se construyen las oraciones en distintos contextos. Esto ayudará a comprender la gramática del idioma de forma subconsciente.
También es importante prestar atención a los sonidos y de tratar de distinguir cada fonema y cada uso de la entonación. Poco a poco, el estudiante se familiarizará con la cadencia del idioma.
La inmersión debe realizarse lo más frecuentemente posible. Debido a la repetición espaciada, es mucho más importante dedicar sesiones de inmersión con la mayor frecuencia posible. Es mucho más importante la frecuencia que la longitud de la inmersión. Es mucho más efectivo estar expuesto al idioma 1 hora al día por una semana, que 8 horas seguidas un sólo día a la semana.
4. Más inmersión, pero sin prestar tanta atención:
Después de pasar unas cuántas docenas, e incluso cientos de horas expuesto al idioma de forma activa, la persona ya tendrá un vocabulario que consista en las pocas cientos de palabras más comunes. También tendrá una noción de la fonología del idioma, y de la gramática más común. A este nivel, el estudiante puede exponerse al idioma sin prestar tanta atención, y hacer uso de, por ejemplo, podcasts, o de ver videos mientras realiza otras actividades. El estudiante también será más libre a la hora de elegir material para exponerse al idioma, ya que se verá más motivado al ser capaz de comprender mayor cantidad de contenido.
En este punto, no es importante aprender cada palabra con la que uno se encuentra, pero sí tratar de seguir la idea general de lo que se está consumiendo. Si no se es capaz de seguir la idea general, entonces existe vocabulario o puntos gramaticales que se repiten con frecuencia en el material, que el estudiante no conoce. De ser así, es importante identificar estos y buscarlos. Si aún después de buscarlos, es difícil seguir la idea general del material, es mejor cambiar a otro material que sea más fácil de comprender.
5. Inmersión de habla y escritura:
Una vez adquirido un vocabulario básico, y una noción de la gramática básica y de la fonética, el estudiante debería estar listo para desarrollar sus habilidades de habla y/o escritura. Esto, evidentemente, requiere comunicarse con alguien nativo en el idioma, lo cual puede no ser fácil de encontrar. Sitios en el internet como equivalentes al ya difunto Omegle, o servidores de videojuegos locales para una región particular pueden ser muy útiles para encontrar nativos con quienes practicar.
Últimamente, una alternativa interesante es el uso de la inteligencia artificial. Uno puede tranquilamente tener una conversación con la IA en cualquier idioma, e incluso pedirle que te corrija o que te explique el por qué algo se dice de una manera y no de otra.
En última instancia, la habilidad para hablar y escribir un idioma, solo puede desarrollarse con la práctica, y es normal que al comienzo uno hable como un bebé, sin ser capaz de encontrar las palabras correctas y equivocándose constantemente. Pero es importante entender que esto forma parte del proceso de aprendizaje, y no sentir vergüenza a la hora de practicar. Absolutamente todos comenzamos en ese nivel, incluso los hablantes nativos.
Las interferencias de otros idiomas que el estudiante ya habla también pueden ser frecuentes. Por esto es importante identificar de forma temprana posibles interferentes, como los falsos amigos (palabras que suenan parecido en dos idiomas pero con significados diferentes), que confunden a la hora de hablar y escribir.
6. Continuar. El aprendizaje nunca termina:
Pues ya solo queda continuar aprendiendo. La realidad es que es imposible dominar un idioma al 100%, por más expuesto que esté uno y por más horas de estudio que se dediquen. Siempre habrá nuevo vocabulario por adquirir, nuevas expresiones coloquiales, nuevos regionalismos y nuevas expresiones por aprender. Incluso en el idioma nativo, uno continúa aprendiendo. Es importante continuar exponiéndose al idioma, con constancia, o de lo contrario uno empezará a olvidar y a desacostumbrarse al idioma.
Cualquier cosa que a uno lo motive a continuar, debe hacerse. Ya sea ver series, hablar con alguien, leer noticias, incluso cambiar el idioma del teléfono o de la computadora. Cuanto más se practique, más fácil resultará exponerse al idioma. Uno se cansará menos, tendrá que buscar menos palabras, y sentirá que poco a poco, irá dominando distintos aspectos del idioma. Este proceso puede tomar muchos años, pero eventualmente llega, hasta que uno es capaz de considerar que domina el idioma de forma fluida.
Existen formas menos efectivas de aprender idiomas, tales como aplicaciones como Duolingo, o tomar clases. Aunque sean formas menos efectivas de aprender, pueden ayudar con la constancia, y evidentemente otorgan pequeñas dosis de inmersión y de repetición espaciada. Por lo tanto, aunque no sea necesario, pueden funcionar como un buen suplemento o fuente de motivación.
Último mensaje
Finalmente, recomiendo ver videos de personas como Luca Lampariello, Livakivi, y Matt vs Japan, quienes han sido capaces de aprender distintos idiomas a niveles avanzados, y dedican muchos de sus videos a explicar sus métodos de aprendizaje. Esto puede ayudar con la motivación, y a descubrir material o técnicas para mejorar el aprendizaje.
Espero que esta pequeña guía sea de utilidad para cualquiera que se adentre en el proyecto de largo plazo que es aprender un idiomas. Quiero desear suerte a cualquiera que se enfrente a la a esta laboriosa y gratificante labor.
